lunes, 5 de octubre de 2015

El combate con torpedos en Bitácora






Durante la Segunda Guerra Mundial el torpedo fue un arma esencial en el combate naval.
Todos los conocemos como el arma de referencia para los submarinos, pero aviones y buques (destructores, cruceros y algunos acorazados) los dispararon. También fueron numerosas y famosas las víctimas que causaron: el Ark Royal el 13 de noviembre de 1941, el USS Indianápolis torpedeado por el I-58 cerca de Filipinas el 30 de julio de 1945, el HMS Royal Oak el 14 de octubre de 1939 durante el ataque del comandante Prien a la base naval inglesa en Scapa Flow,... por no decir que los torpedos de los submarinos nazis casi llegan a paralizar el abastecimiento naval de las islas británicas durante la guerra.

Esto en cuanto a los éxitos, sin embargo también padecían serios inconvenientes, el primero su falibilidad, la mayoría de estos dispositivos fueron dotados con mecanismos de detonación electromagnética que en aquella época era una tecnología muy inmadura aún, la mayoría de los torpedos pasaban de largo de su objetivo (se lanzaban para que pasaran debajo la línea de flotación del objetivo para que estallaran justo en cuanto rozaran la quilla y así causar daños catastróficos en los buques). Los americanos tenían el record de torpedos fallidos, en muchos casos sobrepasaban el 50%, llegó hasta tal punto la desesperación de los capitanes estadounidenses que solían cambiar la configuración de los torpedos a escondidas para que explotaran al contacto, cosa que les podía acarrear un consejo de guerra.

Otro problema de estas armas es que la estela que dejaban al ser lanzados en un día claro o vistos desde el aire delataban su trayectoria y al navío que los lanzaba, podían ser localizados y a cierta distancia le daba tiempo al objetivo a hacer una maniobra evasiva que les permitiera zafarse de ellos. Los torpedos japoneses, usaban como combustible oxígeno líquido, lo que los hacía peligrosos de manipular y los convertían en polvorines dentro del submarino si era impactado en un ataque, sin embargo estos proyectiles no dejaban estela al ser lanzados, por lo que resultaban letales en la mayoría de los casos.

También presentaban un peligroso inconveniente cuando eran usados por los aviones, su gran peso les quitaba casi toda la maniobrabilidad a la aeronave por lo cual la convertían en un blanco fácil para los cazas enemigos y las defensas AA de los buques, como se vio en numerosas ocasiones durante la guerra mundial en el Pacífico (supongo que todos habréis visto muchas veces la película “La Batalla de Midway” y os acordaréis de cómo caían al agua aquellos pesados pájaros).

Tanto en Bitácora como en Dogfight Wargame usamos torpedos.

Los torpedos en Bitácora
Un escuadrón de aviones torpederos, un submarino y otros buques como destructores, cruceros y acorazados pueden lanzar torpedos en Bitácora.

Para lanzar un torpedo hay que declarar primero el objetivo, que tiene que estar a no más de 30 cm y el atacante debe tener línea de visión con él.

Después la nave que lanza el torpedo debe superar un chequeo de calidad (se tira 1d6 y el resultado debe ser igual o inferior a la Q de la nave) si se supera el torpedo ya estará en el agua.

Realizamos el chequeo de impacto (ver modificaciones en el punto más abajo), es una tirada enfrentada de dados entre el tirador y el objetivo, si el atacante iguala o supera al atacado hay impacto.

Tras el impacto calculamos los daños que serán 1d6x2 puntos de daño aplicados directamente tras una segunda tirada con un dado en el casco (1-2-3), la propulsión (4-5) o el timón (6).

Mejoras en el reglamento:
Llegando a este punto hay dos pequeñas modificaciones que quiero proponer según lo expresado en el reglamento  (pág. 26).

La primera son los turnos que el torpedo permanece  en el agua: Con la práctica en el juego hemos visto que puede ser muy lioso tener marcadores de torpedos por ahí dando vueltas durante varios turnos; para evitar esto hacemos el chequeo de impacto al comienzo del turno siguiente, independientemente de la distancia que haya entre atacante y blanco. Por supuesto tendremos en cuenta esa distancia como penalización a la hora de hacer el chequeo de impacto. Y esto nos lleva a la segunda modificación.

Para mejorar la forma de contar los modificadores del chequeo de impacto en torpedos, aplicamos esto (es lo mismo que viene en el reglamento, si os fijáis, pero los aplica sólo el atacante, y no como antes que había algunos que se aplicaba el atacante y otros el atacado):
  • -1= Por cada fracción de 10 cm que separan al atacante y atacado en el turno en el que se lanzó, sin contar la primera fracción (es decir de 11 a 20 cm= -1, y de 21 a 30 cm=-2).
  • -1= si el torpedo es americano.
  • -1= si el blanco es un buque menor (destructor o más pequeño).
  • -1= si el blanco hace maniobras evasivas.
  • +1= si el torpedo es japonés.


1 comentario:

  1. Me parecen muy acertadas estas modificaciones para hacer más ágil aún el juego

    ResponderEliminar